Ayer,
2 de enero, el Excmo. Ayuntamiento de Granada celebró la Toma de la Ciudad por
los Reyes Católicos, con actos fastuosos y desfile de la Legión, algunos
guardias civiles y policías nacionales cargados de medallas. A estos militares
y paramilitares acompañaba un destacamento de antidisturbios de 500 efectivos
para contener a militantes de ultraderecha, alrededor de 100 activistas
cargados de banderas preconstitucionales y pancartas que incitaban al odio
racial, como una en la que rezaba: “ESPAÑA
NECESITA OTRA RECONQUISTA”, o “POR
UNA NUEVA RECONQUISTA”
Ayer,
2 de enero, el Excmo. Ayuntamiento de Granada celebró la Toma de la Ciudad por
los Reyes Católicos, con actos fastuosos y desfile de la Legión, algunos
guardias civiles y policías nacionales cargados de medallas. A estos militares
y paramilitares acompañaba un destacamento de antidisturbios de 500 efectivos
para contener a militantes de ultraderecha, alrededor de 100 activistas
cargados de banderas preconstitucionales y pancartas que incitaban al odio
racial, como una en la que rezaba: “ESPAÑA
NECESITA OTRA RECONQUISTA”, o “POR
UNA NUEVA RECONQUISTA”.
Ayer,
2 de enero, el Excmo. Ayuntamiento de Granada celebró la Toma de la Ciudad por
los Reyes Católicos, con actos fastuosos y desfile de la Legión, algunos
guardias civiles y policías nacionales cargados de medallas. A estos militares
y paramilitares acompañaba un destacamento de antidisturbios de 500 efectivos
para contener a militantes de ultraderecha, alrededor de 100 activistas
cargados de banderas preconstitucionales y pancartas que incitaban al odio
racial, como una en la que rezaba: “ESPAÑA
NECESITA OTRA RECONQUISTA”, o “POR
UNA NUEVA RECONQUISTA”.
Ayer,
2 de enero, el Excmo. Ayuntamiento de Granada celebró la Toma de la Ciudad por
los Reyes Católicos, con actos fastuosos y desfile de la Legión, algunos
guardias civiles y policías nacionales cargados de medallas. A estos militares
y paramilitares acompañaba un destacamento de antidisturbios de 500 efectivos
para contener a militantes de ultraderecha, alrededor de 100 activistas
cargados de banderas preconstitucionales y pancartas que incitaban al odio
racial, como una en la que rezaba: “ESPAÑA
NECESITA OTRA RECONQUISTA”, o “POR
UNA NUEVA RECONQUISTA”.
Ayer,
2 de enero, el Excmo. Ayuntamiento de Granada celebró la Toma de la Ciudad por
los Reyes Católicos, con actos fastuosos y desfile de la Legión, algunos
guardias civiles y policías nacionales cargados de medallas. A estos militares
y paramilitares acompañaba un destacamento de antidisturbios de 500 efectivos
para contener a militantes de ultraderecha, alrededor de 100 activistas
cargados de banderas preconstitucionales y pancartas que incitaban al odio
racial, como una en la que rezaba: “ESPAÑA
NECESITA OTRA RECONQUISTA”, o “POR
UNA NUEVA RECONQUISTA”.
Ayer,
2 de enero, el Excmo. Ayuntamiento de Granada celebró la Toma de la Ciudad por
los Reyes Católicos, con actos fastuosos y desfile de la Legión, algunos
guardias civiles y policías nacionales cargados de medallas. A estos militares
y paramilitares acompañaba un destacamento de antidisturbios de 500 efectivos
para contener a militantes de ultraderecha, alrededor de 100 activistas
cargados de banderas preconstitucionales y pancartas que incitaban al odio
racial, como una en la que rezaba: “ESPAÑA
NECESITA OTRA RECONQUISTA”, o “POR
UNA NUEVA RECONQUISTA”.
Ayer,
2 de enero, el Excmo. Ayuntamiento de Granada celebró la Toma de la Ciudad por
los Reyes Católicos, con actos fastuosos y desfile de la Legión, algunos
guardias civiles y policías nacionales cargados de medallas. A estos militares
y paramilitares acompañaba un destacamento de antidisturbios de 500 efectivos
para contener a militantes de ultraderecha, alrededor de 100 activistas
cargados de banderas preconstitucionales y pancartas que incitaban al odio
racial, como una en la que rezaba: “ESPAÑA
NECESITA OTRA RECONQUISTA”, o “POR
UNA NUEVA RECONQUISTA”.
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Apología del genocidio andalusí en la celebración de la toma de Graná |
La fiesta de la Toma convoca a unas 200 personas, pese al coste del dispositivo de seguridad que pagamos todos y todas, incluso los que el día de ayer, en vez de celebrar que nos conquistan pueblos en plena decadencia moral, económica y social[1], lamentamos el fin del esplendor de nuestro Pueblo, foco cultural junto a Persia que propició el Renacimiento europeo, e incluso origen de muchas tradiciones cristianas, como la creación de campanarios inspirados en minaretes, en vez de sobre el pórtico central como ocurre en el románico, o la mística carmelita, analizada por Juan Vernet en su obra maestra Lo que Europa debe al Islam de España[2].
Sin embargo, esta celebración se mantiene
año tras año, sin más interés que el de grupos filonazis, falangistas,
carlistas, los sectores más extremistas del PP, y sorprendentemente, el de
algunos alcaldes del Psoe. Más sorprendente aún es que la apología del
franquismo y la incitación al odio racial sea un delito tipificado en nuestro
código penal, y los políticos locales y la fiscalía no sólo miren para otro
lado, sino que lo amparen y proporcionen la protección policial que reciben los
incitadores al odio, quienes obviamente, se sienten libres de provocar la
dignidad de ciudadanos y ciudadanas granadinas de diferentes razas u orígenes,
o a asociaciones que dan la cobertura a emigrantes y desfavorecidos que no dan
los gobiernos de turno, tanto locales, como autonómicos o central.
Afortunadamente, a muchas personas con
conciencia social este akelarre de poder, odio y sometimiento les aviva la
necesidad de investigar y divulgar la historia apócrifa de la nación más
antigua de Europa, Andalucía, para crear la necesaria conciencia de Pueblo
Libre en nuestra tierra, como dijera Blas Infante[3] vigente también hoy en
día, sacar al pueblo andaluz de la cola de todos los índices de desempleo, pobreza
y marginalidad, y verificar la continuidad de un mismo pueblo a lo largo de los
siglos, con diferentes nombres pero con una continuidad cultural que se
manifiesta en arcaísmos filológicos y de otras manifestaciones culturales[4].
SAT Area de Cultura y Conciencia
Andaluza
Dpto Comunicación - Revisión
Histórica
Notas:
1- Julio Caro Baroja,
1991, Los Moriscos del Reino de Granada, Ediciones Istmo SA, pag. 133: El saber
algarabía era, pues un signo de pureza de estirpe, se confiaba más en aquel que
la hablaba y, así, el romance de La
morilla burlada, en que esta se queja de su seductor cristiano, indica que
aquél la engañó mejor por conocer su lengua: “Hablome en algarabía como aquel que bien la sabe”. Mas la algarabía ofendía al cristiano viejo
(sin. antiguo), de neta habla castellana pero de poca cultura, …
2- Juan Vernet, 1999,
Círculo de Lectores S.A., pag. 500: “…,había que pensar en una transmisión oral
por vía de los moriscos, algunos de los cuales –en general cultos– se ordenaron
sacerdotes o entraron en religión y nunca fueron expulsados de España, puesto
que su estado les concedía una inmunidad que no afectaba a sus hermanos. Años
después de haber expuesto sus ideas, podemos juzgarlas en su justo valor, ya
que una serie de teisi doctorales han demostrado la existencia de una pujante
literatura religiosa aljamiada antes prácticamente desconocida, y en la cual
cabe esperar que se encuentre el eslabón que justifique la permanencia de las ideas sadilíes
en la mística carmelitana.
3- Blas Infante Pérez, Texto
acordado por el Directorio Andaluz de Córdoba el día 1º de Enero de 1919 y
refrendado por la Asamblea Autonomista reunida en Córdoba el 25 de marzo del mismo
año: Cuando todos los andaluces conozcan
su verdadera historia y esencia, será cuando logremos llegar a obtener el poder
necesario para exigir el respeto a nuestra personalidad tan diferente de
aquella que tratan de imponernos.
4- Según el Diccionario
Etimológico de María Moliner, casi la totalidad de las palabras que comienzan
en español por /al/ provienen del romance aljamiado andalusí, como el 75% de
las palabras que comienzan por /z/. La estrella tartésica, estrella de ocho
puntas o Gadeiro se haya presente en la planta central de la Mezquita de
Córdoba, de numerosos templos cristianos, especialmente en los templarios y en
ornamentos arquitectónicos de toda índole. Etc, etc.